8 de agosto de 2016

El ancho original de los tranvías de Valencia



Resulta curioso al ver como al escribir sobre historia, aun partiendo de la misma documentación sobre la mesa, son varias las “tendencias” de pensamiento. Curioso pero aceptable, ya que el paso del tiempo y el cambio de la forma de pensar nos puede influenciar en la forma de entender las cosas, de ahí la importancia de las fuentes documentales.


Ya no curioso, sino peculiar, resulta ver como hechos ocurridos apenas hace uno o dos años son transmitidos. Ahora entiendo el porqué de tantos errores, invenciones y falsedades cuando se ha escrito sobre los tranvías de Valencia.

Uno de estos casos peculiares es la investigación llevada a cabo últimamente para descubrir el ancho de vía del primer tranvía de Valencia, resultando que lo más importante ha pasado a segundo plano para dar paso a las medallas y honores que se auto-otorgan algunas personas que ni los merecen, ni trabajan para merecerlos.

El tema en cuestión es que el investigador Enrique Goñi, gran amigo y mejor persona, no tuvo ningún reparo en proporcionarme la documentación en que se demostraba que el ancho del primer tranvía de Valencia, no era métrico. Enrique Goñi me contó que ese mismo documento que yo tenía en mis manos, fue mostrado a la Catedra Demetrio Ribes hacía ya muchos años, repito muchos años, y ante mi pregunta de por qué no se había hecho público semejante descubrimiento, su respuesta fue más sorprendente que el dato que había descubierto: textualmente “Simplemente no me hicieron ni puto caso, me hicieron sentir como un friki”. 

También me comenta que posteriormente seguía insistiendo al “personal colocado en FGV por la Catedra Demetrio Ribes, responsable del archivo“, con el mismo resultado en cuanto al caso que le hicieron y el sentimiento que le produjeron. Entiendo que ya no se pase por la Universidad ni por FGV para ayudar en la investigación sobre los tranvías de Valencia. 

Por supuesto Enrique Goñi me ha autorizado a contar esta pequeña anécdota ya que según él: “…por qué no podrías contarla, si es verdad” y no tiene ningún problema en mantener sus vivencias ante quien quiera preguntarle, aunque Enrique es una persona que ni sabe de internet, foros, ni nuevas tecnologías ni quiere saber… vamos un investigador de la antigua escuela. 

El caso es que ya que la Catedra Demetrio Ribes “no hizo ni puto caso” al dato aportado por el investigador, “haciéndole sentir como un friki”, según palabras textuales, decidí hacerlo público yo en mi humilde blog, este que está usted leyendo, el 4 de diciembre de 2014.

Y es por ello que el tema se reavivó, y según podemos leer en el post de un bloguero que se dedica a estos temas, elaborado, claro está, después que el mío, el 18 de febrero de 2015: 

“Enrique Goñi informó al respecto a los responsables del patrimonio histórico de Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana, información que de inmediato fue acogida con gran interés.”

El bloguero se equivoca, ya que imagino no habrá hablado en persona con el Sr. Goñi. Es más, a modo de intrépido reportero continua relatando:

“Dado su indudable interés, los responsables del archivo histórico de los Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana decidieron exponer este documento en una vitrina, dentro de la muestra conmemorativa del 20 aniversario del tranvía moderno de Valencia que organizó la citada empresa pública en la estación del Norte de esta ciudad.” Sin embargo, se vuelve a equivocar, pues lo que la responsable de FGV expuso fue una oferta de tranvías que en su época se presentó a la SVT, donde el ancho del material móvil ofertado era de 1.435 milímetros. Una mas de las muchas ofertas que obran en el archivo.

Pero, con independencia de esto, digo yo ¿si tan excepcional valor poseía, por qué no fue el centro de atención de la exposición ya recordada como del caballotabla o de la falsa SVT12? ¿Por qué no ubicarlo de forma preferencial y explicar su valía histórica, destinándolo a una vitrina como una “fotocopia” más?, es muy simple, porque no se sabía ni lo que se exponía.... Ni una mención, ni un apunte, ni un mísero comentario dentro de la generosa apertura de exposición por parte de la speaker de la misma…Tanto Enrique como yo, presentes en la inauguración de aquella exposición como otros tantos investigadores catalogados como frikis por alguna persona desde hace años, pensamos que la organización ni se dio cuenta del valor de "su hallazgo", que por otra parte era un error del proveedor ya que el ancho que ofertaba no era el original de los tranvías valencianos.


Aunque originariamente la linea de Valencia al Grao inaugurada en 1876 iba a discurrir por unos "andenes volantes" en el puente del mar, al final discurrió por el puente. 

El bloguero antes referenciado también se dio cuenta del escaso interés, contradiciéndose con lo que él mismo había escrito previamente, pues continúa:

“Sin embargo, parece ser que el tranvía jardinera que presidía la muestra centró todo el interés de curiosos, aficionados e investigadores, pasando completamente desapercibido este notable documento, que resulta de excepcional valor al especificar con claridad el posible ancho de vía de los primeros tranvías valencianos.”

El documento no especificaba mas que el ancho mas habitual por esa época, sin embargo alguna conciencia debió remover eso de no “hacer ni puto caso” a un investigador de la talla de Enrique Goñi, pues en la revista Vía Libre, en su versión digital el 14 de mayo de 2015, se publicó el mismo escrito que Enrique Goñi ya me había autorizado a editar en diciembre de 2014. Me alegre por él, por fin una revista de tirada nacional y con algo de prestigio se hizo eco de sus investigaciones.

Y no acaba ahí el tema, Juan Peris Torner, un hombre con mucho tiempo libre y una inusitada afición a copiar y pegar sin comprobar si lo que publica son disparates o no, en su blog Spanish Railways sobre la Sociedad Valenciana de Tranvías podemos leer:

“Respecto del ancho de vía de los primitivos tranvías de Valencia, existen dudas de que el ancho de vía fuera el métrico. Nos parece muy interesante detallar el proceso de investigación al respecto, iniciado por Enrique Goñi y publicitado por Juan José Olaizola Elordi, en sus “Historias del Tren”, con la ayuda de Virginia García Ortells de FGV y del experto en tranvías de Valencia, Enrique Andrés Gramage.”

Vamos a ver, el señor Torner solo acierta al indicar que la investigación la inicia Enrique Goñi, en realidad allá por 2004, pero sinceramente o este señor no lee mi blog, o no lee las novedades de la revista Vía Libre. Lo primero es aceptable pero lo segundo no, como aficionado a los trenes que dice ser. La sensación que queda es que unos cuantos que mantienen vínculos de amistad, se dedican a auto-proclamarse expertos los unos a los otros, fusilando la información que a investigadores que no pertenecen a su cuerda les cuesta mucho descubrir trabajando, e inventándose primicias cuando los temas citados fueron expuestos ya hace años como por ejemplo el que nos ocupa o el de la inauguración de los ferrocarriles eléctricos de Valencia con unidades tranviarias.

Al menos, algo en lo que coinciden ambos aficionados es en que, textualmente, dicen: “Lamentablemente, la documentación que esta empresa conserva de la época más primitiva de los tranvías valencianos es escasa, fragmentada y, además, se encuentra en proceso de catalogación, por lo que todavía no pueden estudiarse todos sus fondos”


Es cierto, desde 2005 que se incluyó el último documento signaturizado en el Archivo Histórico de FGV, según el listado de signaturas del archivo, éste evidentemente sigue en proceso de catalogación, en once años no se ha catalogado absolutamente nada en el archivo histórico de FGV. No entiendo semejante tardanza, personalmente tuve la ocasión de revisarlo y fotografiar todo ese archivo “oculto” en tres o cuatro días, yo solo sin subvenciones ni sueldo..., gracias al permiso concedido por D. Pedro Catalán, Director de Gestión de FGV por aquella época. 

En fin… ¿que decir sobre la historia pasada de los tranvías de Valencia si la acaecida hace menos de dos años es tratada de semejante manera?

Y a ver si se enteran, de una vez, estos auto-proclamados “expertos” cual el ancho de vía del tranvía de Valencia al Grao, inaugurada el 23 de junio de 1876. Por desgracia la documentación consultada por Enrique Goñi, en el diario de sesiones del Ayuntamiento y Archivo Municipal del Ayuntamiento (perfectamente catalogado) no le indicó la medida.

Sin embargo, si alguien hubiera hecho el trabajo para el que le pagan, no es difícil encontrar la cláusula del pliego de condiciones de la línea, la cual deriva del proyecto de instalación, donde se incluye un apartado sobre las “características de la vía”; pero si resulta muy "complejo o aburrido", también podemos optar por algo menos voluminoso como consultar el oficio de Juan Aguilar Mendoza, administrador de la Sociedad Anónima del Tranvía de Valencia al Grao y Cabañal cuando el 29 de marzo de 1885 insta a cambiar el carril Loubat por el Vignol en el andén del camino del Grao debido a que el Loubat, al no estar arriostrado, se estaba abriendo tornándose un peligro, exponiendo un plano detalladísimo del sistema de vía de donde obtener cotas hasta aburrir…

Así que tomen nota, para poder “fusilar” una vez más la información y poder justificar sueldos y egos, grandes expertos, maestros, gurus etc etc etc… El ancho de vía sobre el que el 23 de junio de 1876 se inauguró el tranvía de Valencia al Grao era de 1.416 mm de cara interior a cara interior de carril, según la documentación (se llaman fuentes documentales primarias) que sigue a la espera de ser descubierta. (Y lo que le queda...)

Curiosamente 4 pies y 7 3⁄4 pulgadas un ancho muy utilizado en Escocia y quizás único en España, instalado y funcionando desde 1876 hasta 1885, en los tranvías de Valencia.


Caminos de ferro by Francisco Pons Lopez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada